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Bebidas energéticas

Las bebidas energéticas, se promueven en algunos países como gaseosas refrescantes, o suplementos alimenticios debido a que contienen vitaminas y carbohidratos en su fórmula, sin embargo, NO SON bebidas hidratantes; ya que no  contienen los electrolitos y sodio necesarios para hidratar correctamente, y no pueden sustituir el agua.

Lo que sucede al consumir una bebida  con cafeína es un proceso de neuroinhibición; no es que tengas más energía: es que sientes que tienes más energía por ser la cafeína un estimulante.

Aunque este tipo de bebidas pueden tener bastantes ingredientes, el “efecto energético” lo proporcionan básicamente dos: el azúcar y la cafeína, siendo la cafeína el principal ingrediente activo.

Suelen tener otros ingredientes que son formas de cafeína (como guaraná o yerba mate), o bien suplementan su efecto (como creatina, taurina o glucuronolactona) que reducen la sensación de fatiga muscular.

Cuando se consumen, el resultado es que no te sientes cansado, no porque tu cuerpo no lo esté; si no, que la sensación de cansancio se encuentra bloqueada

La Organización Mundial de la Salud ha sugerido no consumir más de 500 milígramos de cafeína al día (que sería el equivalente a 3 tazas de café) y, en el caso de este tipo de bebidas  que hay en el mercado, una sola iguala o hasta supera esta dosis.

La Organización Mundial de la Salud se ha referido a estas bebidas como estimulantes y no energizantes o energéticas, debido a sus efectos en el estado de alerta y en la resistencia física; obedecen a la presencia en su fórmula de sustancias como la taurina y el guaraná, que estimulan el metabolismo, la contracción muscular y el sistema nervioso.

Estos ingredientes pueden causar efectos secundarios que pueden representar riesgos, tanto en personas sanas como en aquellas con problemas médicos como hipertensión y diabetes, dos de los padecimientos más comunes en Costa Rica.

Otros síntomas secundarios por su consumo pueden  ser: vómitos,  náusea, diarrea, temblores e irritabilidad, mareos, diabetes, patologías cardíacas o trastornos del comportamiento, insomnio o el aumento de la presión arterial y de la respiración, palpitaciones, convulsiones, derrames cerebrales e incluso posibilidades de muerte repentina.

Es muy importante recalcar que las bebidas energizantes no son sustitutos adecuados del líquido perdido en el ejercicio, el descanso y la alimentación variada y balanceada requerida durante el día.

La actividad física, el sueño adecuado, una buena alimentación e inclusive hidratarse correctamente le ayudarán a sentirse con más energía durante el día, nada podrá sustituir estos hábitos.